Manuel Machado (1874-1947) Poeta español.
Noviembre 2012
Fueron cinco intensos meses tratando de autoconvencerme cuando en realidad nada me convencía, cinco meses tratando de superar lo que en su momento supuso para mí un cambio a todos los niveles, mayor en exigencia, menor en conformismo. Asida a una idea probablemente errónea, o quizás adelantándome al tiempo y bordando bocetos en mi mente cada cual más desastroso. Cinco meses callando mucho lo que me aturdía y hablando demasiado de lo que , en realidad no sentía.. pero quería sentir. Intentar demostrar a la gente que mi preocupación no es tanta o que nada me va a parar... es indemostrable cuando ni siquiera tú misma lo crees, pero presumía de ser efectivo para al menos borrar las preocupaciones de los demás.
Decía Séneca: "No sirven de nada las desgracias a aquel que no aprenda de ellas"..., y puedo confirmar que aprendí al menos a considerar la fortuna de poder disfrutar de la vida con mayor interés, pero no aprendí a desgarrarme el alma y tirar todas esas preocupaciones por la ventana,o, al menos, a compartirlas con sinceridad, a llorarlas ante un apoyo como lo hacía cuando estaba sola y sin él.
La actividad en el trabajo, aunque diferente por ser más agotadora, hacía que me relajase de todos mis miedos internos. Aunque supongo mi semblante no era el mismo, así me lo decian muchas veces, incluso me atrevía a ofrecer esos típicos chistes malos que te hacen pasar un buen rato para reirte a carcajadas olvidandote de lo demás.
Hacía un tiempo que venía quejándome de dolor abdominal intermitente... y raro..., porque sentía algo que fluctuaba dentro de mí, sobre todo a la hora de hacer mis ejercicios diarios y colocarme sobre el vientre. La incontinencia urinaria que había comenzado junto con mi enfermedad y luego desaparecido casi por completo, volvió a hacerse notar convirtiendose en una incontinencia urinaria de urgencia casi continua.... Suponiendo que el no controlar bien los esfinteres puede verse asociado con la esclerosis multiple, no le di demasiada importancia, y tenía por seguro que el dolor abdominal venia asociado a contener gases; pero el día que comencé a tener vómitos persistentes que aparecían de la nada acompañados de un mayor dolor de tripa..., ese día hizo avalancha en mis neuronas otro temor.
Me fuí a casa a ver a la familia, y tras pocos días el diagnóstico estaba practicamente hecho: Cistoadenoma gigante de ovario izquierdo o , lo que es lo mismo, un tumor benigno de ovario de casi 4 kg. (claro que para llegar a conocer la dimensión del problema hicieron falta varias pruebas y aplicarle a la mente otro tanto de esperanza). En el transcurso en el que sabes que tienes un tumor pero no sabes si se trata de algo benigno o maligno... aprendí... , desgarré el alma, lloré lo que no estaba escrito y pedí a mi abuelo (mi Dios) que me cuidase. Y a mi lado, surcando los pasillos del hospital,apoyada en mi hombro, la mano de mi padre que con el mismo dolor me decía: Vamos a superarlo, podemos con esto, aquí estamos todos juntos. De nuevo me veo en una situación de incertidumbre y a mis miedos se suman los que han de venir..,y... de nuevo vuelvo a ser consciente de lo afortunada que fui siempre por estar rodeada de gente, grande y maravillosa.
Diciembre 2012
No quiero extenderme, porque en cierta medida continúa habiendo recuerdos difíciles,... todo salió bien y en la operación se decidió y se pudo conservar uno de mis ovarios, por tanto, recibí la mejor noticia que pude recibir , pero dentro de mí se alargaron los temores, y donde empezaba a unir piezas antes... de nuevo se habían desmoronado. Supuso un gran bajón de autoestima y de superación, y de nuevo me hundí con mis pánicos. Hablo mucho de la noria que se mueve dentro de mi, y llego a creer que realmente el 80% del problema se debe a cómo afronto los problemas, y aunque fisicamente me cuesta menos... en la mente tienen una amplitud importante. En ese momento aún no habia terminado de levantarme del golpe anterior... y recibí otro golpe que noqueó mi destreza para hacerlo.
Otra vez trato de abrir el vuelo al lado de mi familia, esos seres que no solo están siempre a mi lado, sino que participaron activamente en mi recuperación, tanto física como psicológica. Este mes significaba para mí algo demasiado valioso. El final de un año árido y dificultoso.
Eran las primeras navidades que iba a compartir enteras con mi familia desde los 21 años en que empecé a trabajar. Lo ansiaba. Siempre tuve en mente poder lograrlo algún día y que el trabajo no me hiciese perder ese sueño de volver a conocer lo que se siente cuando todos estamos juntos celebrando algo importante, cansada de ser siempre la que falta, a la que echan de menos por no poder estar... agotada de pensar: "Otro año más pasó y de nuevo lo celebro lejos de ellos". Soy demasiado sensible, y estos detalles, estas pequeñas cosas, tienen para mí un valor muy grande.
(He sufrido mucho, muchas veces, por intentar estar allí en momentos como este, y por no lograrlo..., es entonces cuando te tienes que reprimir y solo te queda pensar: Yo llevo 10..., 10 años esperando este momento, 10 años soportando la negación, 10 años rezando para que no me toque trabajar durante esos días, 10 años agachando la cabeza y pensando en el año siguiente.... Son 10 años.., una década..., y no veo a mi familia cada dia, ni cada fin de semana, ni cada mes... ¿ Por qué no entienden esto y le ponen un poco de corazón?. Estoy segura que no soy la única persona que ha pensado esto en algún momento de su vida, y sé que esas personas pueden entenderme a la perfección, incluso pueden hacerlo aquellas que sí tienen la suerte de disfrutar de esos momentos.... sé que me estoy yendo por la tangente, pero no quiero desaprovechar el instante en el que ahora me encuentro sin decirle a esas personas que forman parte de la organización de las empresas, que pongan un poco de corazón y de entendimiento al asunto, y que todos somos conscientes de que es necesario trabajar y cubrir un puesto esos días..., pero si ya es difícil hoy por hoy conseguir un trabajo, más difícil es que sea un trabajo estable, y si no es estable, al menos, considerar que dentro de nuestra inestabilidad también necesitamos vuestro apoyo para que al menos nuestros valores no caigan por el desagüe. Es injusto, totalmente injusto, que una persona, pase 10 años de su vida sin compartir días como este con su familia. Lo es... y es de valorar. Si el trabajo no es estable, así lleves una eternidad siempre eres "la nueva", la que no está en plantilla y por tanto se come los marrones de ser siempre la última persona en elegir, y aunque hayas tenido una experiencia de x años por detras con contratos dispares en la misma institución, se borran, no los cuentas y vuelves a empezar. No es justo...Al final parece que necesitas vivir media vida para conseguir este derecho si es que lo consigues, porque con los tiempos que corren... malo. )
Pues bien.., en mi desgracia encontré la suerte de poder estar durante este mes con mi familia, de cumplir mi sueño, pero de baja laboral, obvio. Nadie sabe la dualidad que se escondía en mí respecto a este tema, porque odio estar de baja, odio estar enferma supongo como todo el mundo, y odio echar de menos trabajar porque me gusta trabajar, pero por otro lado.. estaba allí, todos estaban allí, iban a sonar las campanadas, iba a terminar este maldito año, iba a pisar el siguiente con mucho amor a mi alrededor, y todo lo que pude hacer... fue comer la ultima uva y empezar a llorar . Sí, así, como estoy haciendo ahora, porque despedí un año que me dejó herencia, porque hubo momentos en que tenía dudas de si lograria despedirlo, porque lo estaba haciendo, y lo hacía como llevaba soñando durante tanto tiempo, porque era consciente de que esa despedida no la esperaba yo sola y porque, simplemente, necesitaba hacerlo.
... y entre mis lágrimas floreció la idea de borrarlo todo y empezar de nuevo....,así que dibujé la sonrisa.
Diciembre 2012
No quiero extenderme, porque en cierta medida continúa habiendo recuerdos difíciles,... todo salió bien y en la operación se decidió y se pudo conservar uno de mis ovarios, por tanto, recibí la mejor noticia que pude recibir , pero dentro de mí se alargaron los temores, y donde empezaba a unir piezas antes... de nuevo se habían desmoronado. Supuso un gran bajón de autoestima y de superación, y de nuevo me hundí con mis pánicos. Hablo mucho de la noria que se mueve dentro de mi, y llego a creer que realmente el 80% del problema se debe a cómo afronto los problemas, y aunque fisicamente me cuesta menos... en la mente tienen una amplitud importante. En ese momento aún no habia terminado de levantarme del golpe anterior... y recibí otro golpe que noqueó mi destreza para hacerlo.
Otra vez trato de abrir el vuelo al lado de mi familia, esos seres que no solo están siempre a mi lado, sino que participaron activamente en mi recuperación, tanto física como psicológica. Este mes significaba para mí algo demasiado valioso. El final de un año árido y dificultoso.
Eran las primeras navidades que iba a compartir enteras con mi familia desde los 21 años en que empecé a trabajar. Lo ansiaba. Siempre tuve en mente poder lograrlo algún día y que el trabajo no me hiciese perder ese sueño de volver a conocer lo que se siente cuando todos estamos juntos celebrando algo importante, cansada de ser siempre la que falta, a la que echan de menos por no poder estar... agotada de pensar: "Otro año más pasó y de nuevo lo celebro lejos de ellos". Soy demasiado sensible, y estos detalles, estas pequeñas cosas, tienen para mí un valor muy grande.
(He sufrido mucho, muchas veces, por intentar estar allí en momentos como este, y por no lograrlo..., es entonces cuando te tienes que reprimir y solo te queda pensar: Yo llevo 10..., 10 años esperando este momento, 10 años soportando la negación, 10 años rezando para que no me toque trabajar durante esos días, 10 años agachando la cabeza y pensando en el año siguiente.... Son 10 años.., una década..., y no veo a mi familia cada dia, ni cada fin de semana, ni cada mes... ¿ Por qué no entienden esto y le ponen un poco de corazón?. Estoy segura que no soy la única persona que ha pensado esto en algún momento de su vida, y sé que esas personas pueden entenderme a la perfección, incluso pueden hacerlo aquellas que sí tienen la suerte de disfrutar de esos momentos.... sé que me estoy yendo por la tangente, pero no quiero desaprovechar el instante en el que ahora me encuentro sin decirle a esas personas que forman parte de la organización de las empresas, que pongan un poco de corazón y de entendimiento al asunto, y que todos somos conscientes de que es necesario trabajar y cubrir un puesto esos días..., pero si ya es difícil hoy por hoy conseguir un trabajo, más difícil es que sea un trabajo estable, y si no es estable, al menos, considerar que dentro de nuestra inestabilidad también necesitamos vuestro apoyo para que al menos nuestros valores no caigan por el desagüe. Es injusto, totalmente injusto, que una persona, pase 10 años de su vida sin compartir días como este con su familia. Lo es... y es de valorar. Si el trabajo no es estable, así lleves una eternidad siempre eres "la nueva", la que no está en plantilla y por tanto se come los marrones de ser siempre la última persona en elegir, y aunque hayas tenido una experiencia de x años por detras con contratos dispares en la misma institución, se borran, no los cuentas y vuelves a empezar. No es justo...Al final parece que necesitas vivir media vida para conseguir este derecho si es que lo consigues, porque con los tiempos que corren... malo. )
Pues bien.., en mi desgracia encontré la suerte de poder estar durante este mes con mi familia, de cumplir mi sueño, pero de baja laboral, obvio. Nadie sabe la dualidad que se escondía en mí respecto a este tema, porque odio estar de baja, odio estar enferma supongo como todo el mundo, y odio echar de menos trabajar porque me gusta trabajar, pero por otro lado.. estaba allí, todos estaban allí, iban a sonar las campanadas, iba a terminar este maldito año, iba a pisar el siguiente con mucho amor a mi alrededor, y todo lo que pude hacer... fue comer la ultima uva y empezar a llorar . Sí, así, como estoy haciendo ahora, porque despedí un año que me dejó herencia, porque hubo momentos en que tenía dudas de si lograria despedirlo, porque lo estaba haciendo, y lo hacía como llevaba soñando durante tanto tiempo, porque era consciente de que esa despedida no la esperaba yo sola y porque, simplemente, necesitaba hacerlo.
... y entre mis lágrimas floreció la idea de borrarlo todo y empezar de nuevo....,así que dibujé la sonrisa.

No hay comentarios:
Publicar un comentario